lunes, 24 de septiembre de 2007

ECOSISTEMA EN VENEZUELA

ECOSISTEMA EN VENEZUELA

Sabanas, bosques, páramos son solo algunos de los ecosistemas o ambientes naturales que presentamos en esta sección.

Bosques deciduos

El clima estacional del llano parece no afectar mucho al bosque tropical de la zona. Es cierto que la carestía de agua durante la época de sequía e un factor limitante de la vida, pero el bosque de los llanos casi siempre crece y se desarrolla en suelos que de algún modo tienen constante suministro de agua. Estos bosques son llamados secos o deciduos, debido a que están constituidos por especies de árboles capaces de botar sus hojas, como un mecanismo de conservación de agua cuando la sequía aprieta.
El grado de caducidad del bosque es variable, ya que no todas las especies de árboles del bosque pierden la hoja. Por eso, se pueden observar copas sin hojas entre otras que todavía se mantienen verdes. El bosque de galería, en cambio, crece a orillas de los ríos y como sus raíces están en constante contacto con el agua, inclusive en la época de sequía, no están sometidos a un estrés que le haga botar sus hojas.
En gran parte, las especies maderables de estos bosques han sido explotadas por su gran valor para la industria, como el apamate, la caoba, el cedro, el acapro, el mijao y el saquisaqui. Entre las que persisten, un grueso número, son aquellas que tienen mayor valor como productoras de frutos y semillas que utilizan los animales de cría. El guásimo, la guama, el coco-e-mono, y muchas otras son de las más conocidas.
La estructura física del bosque seco, presenta casi siempre tres doseles. Uno de gramíneas y pequeños arbustos cerca del suelo, otro un dosel medio de árboles pequeños hasta los cinco o seis metros y el dosel de los árboles más grandes, superando a veces los treinta metros de alto. Entrelazadas, trepando hasta sobre las copas, viven las lianas o enredaderas que muchos animales usan como sus escaleras entre las copas.

El Páramo

Las zonas entre 3.000 y 4.500 metros de altura de Los Andes de Venezuela, Colombia, Ecuador y el norte del Perú, son ambientes templados llamados páramos. Allí, la temperatura, la humedad, la insolación, la precipitación y el viento, producen un clima extremo impredecible.
El Frailejón con sus flores amarillas adorna el páramo en octubre; las margaritas moradas del Tabacote, las flores fucsia y amarillas del Chispeador, el azul y blanco del Chocho, el rojo, verde y amarillo de la Bandera Española, el amarillo chillón del Saní, la Salvia purpúrea y la rojiza Cizaña, conforman el colorido caleidoscopio del Páramo.
El Cóndor de Los Andes y el Águila Real son las aves más grandes del lugar. Entre las pequeñas, la Paraulata o Siote, el correporsuelo y el chivito de páramo o tucusito, disfrutan de las frías pero asoleadas mañanas. El Conejo y la Musaraña abundan pero resulta muy difícil verlos.
Vivir en el Páramo, cerca del cielo, es poder atravesar las nubes, congelarse o quemarse cada veinticuatro horas debido a las temperaturas bajas y a la insolación. Es otear ensimismado el paisaje y pasar el frío tomando chocolate caliente o un "calentaíto" mientras el atardecer se refleja sobre la laguna.

La selva nublada

A partir de 800 metros de altura sobre el nivel del mar, y hasta más arriba de los 2.500 metros, nuestras cordilleras montañosas provocan condensaciones de vapor de agua atmosférico que, en forma de nubes, envuelve casi constantemente estos parajes.
Las selvas que se desarrollan en las cumbres y en los costados de las montañas tropicales están constantemente inmersas en esas masas nubosas. Durante la época de lluvias, la nubosidad predomina en las frescas madrugadas y las tardes. Durante las horas más asoleadas, las nubes se disipan para mostrar el fulgurante verdor de la montaña.
El clima a esas alturas con una temperatura media de 19 grados centígrados, es casi perfecto. Allí no existe el calor extremo de las selvas tropicales ni el frío extremo de las grandes cumbres de Los Andes.
En ese ambiente acogedor, viven muchas especies de plantas y animales. En medio del dominante verdor de la selva, destacan joyas coloridas, en forma de flores, insectos, ranas y pájaros. Como el agua de las nubes envuelve todos los espacios, las plantas se dan desde el suelo, hasta sobre la última rama del árbol gigante cuya copa forma el techo de la selva.


Los Palmares


En casi todos los ambientes llaneros de relieve más bajo, donde se acumula el agua temporal o permanentemente, podemos apreciar la aparición del palmar como una comunidad biológica o elemento paisajístico de singular importancia. Sin duda que el régimen climático de Los Llanos, con un período seco y otro lluvioso alternándose cada seis meses, hace que no sea fácil vivir donde ocurren esos grandes cambios.
Los palmares, conformados por la Palma Llanera o la Palma de Moriche ocupan precisamente las áreas más bajas e inundables de los llanos. La Palma Llanera vive en áreas que están bajo el agua durante seis meses y durante otros seis meses están secas. Nunca viven en lugares que están permanentemente secos o permanentemente aguachinados. Los Moriches, en cambio, necesitan que el agua esté bañando permanentemente a sus pies.
Estas palmas son útiles al hombre del llano: la palma llanera aporta estantillos para las cercas, hojas secas para los techos de viviendas, frutos para el forraje de los animales; el Moriche, por su parte, se destaca por sus frutos abundantes y carnosos y por sus hojas, cuya fibra es muy utilizada en cestería y otros trabajos como la confección de chinchorros. Hay toda una cultura indígena autóctona de cestería con la fibra de moriche dondequiera que esta palmera crece.
En el morichal siempre hay agua, debido a que su origen es freático y aunque no llueva en el sitio el nivel se mantiene igual. El palmar no siempre tiene agua, debido a que ella proviene de las lluvias o de los desbordes de los ríos. En la época seca la sabana permanece sin agua. Esto hace que flora y la fauna de ambos ambientes llaneros sean muy diferentes. La fauna del morichal vive en él durante todo el año. La del palmar emigra o se refugia en lugares seguros durante la sequía o la inundación, según sean sus hábitos y preferencias.

Las Sabanas llaneras

Las sabanas llaneras conforman uno de los paisajes de mayor impacto visual en el Llano venezolano. En ellas divisando hasta el horizonte, podemos ver las nubes conformando la tormenta e invadir los cielos y humedecer el suelo que las alimenta; podemos ver el humo de las quemas tornando gris el perfil del pasto seco; podemos ver las garzas en vuelo y las corocoras, surcando sobre nuestras cabezas.
Un régimen de lluvias de seis meses de sequía y seis meses de precipitaciones, hacen de las sabanas llaneras un ambiente de extremas condiciones de vida. La vegetación rala de gramíneas, obedece a que a menos de un metro de profundidad, existe una costra de suelo dura, impenetrable, que no permite el crecimiento de árboles muy grandes. Sencillamente no se alcanza el agua bajo estos suelos duros, e impenetrables.
Hay muchas clases de sabanas en los llanos venezolanos. La que ilustramos es típica de la Mesa de Guanipa, en el centro del estado Anzoátegui. La vegetación dominante es la “paja peluda”, (el Trachipogon de los botánicos) dispuesta en macollas y cubriendo grandes espacios en los cuales de vez en cuando se observa un arbolito. Estos son los chaparros y alcornoques, resistentes al fuego de la sabana que es frecuente en el verano.
La flora está representada por un estrato herbáceo y un estrato de chaparros en la sabana. En los bosquecitos aislados llamados “Matas” y en las costas de los ríos crecen árboles más grandes. En las zonas inundadas de estas sabanas, crece la palma Moriche. Los venados caramerudos, los conejos y variadas especies de aves pueblan estos lugares de ensueño. El hombre los ha utilizado para la caza y para el cultivo extensivo de vacunos.

VENEZUELA
Es un país de 916,445 y un patrimonio natural muy superior al de cualquier país europeo. Cascadas, parques naturales, parques nacionales, reservas, áreas protegidas, archipiélagos, reservas marinas, flora, fauna desde el mar a los casi 3.000 metros de altura… Venezuela es un país en el que encontramos los más diversos y variados ecosistemas imaginables.
La joya de todo este patrimonio natural lo encontramos al sureste del país, concretamente en la Amazona, la selva amazónica está muy vinculada a Venezuela, país que posee una pequeña parte de este pulmón mundial que se asienta en Brasil. Sólo la Amazona tiene en sus dominios un 70% de la zona boscosa del país. En sus dominios encontramos especies endémicas…Al margen de la Amazona tenemos que hablar de la gran cantidad de Monumentos Naturales del país sudamericano, un país cuyos espacios naturales se dividen en media docena de zonas aproximadamente, la de Los Ande, el Lago de Maracaibo, la Cordillera, Los Llanos y el Sur del Orinoco entre otros. La Caída del Ángel, el Pico Bolívar, los arrecifes de coral de Los Roques… son algunos de los más interesantes monumentos naturales de este país…

2 comentarios:

Carlos Rivero Blanco dijo...

Todo lo expuesto en estas páginas, tanto los textos como las fotografías son copiados de mis escritos en Venezuelatuya.com y no se me da ningún crédito ni siquiera a venezuelatuya.
Hay que ver que hay gente pirata, incapaz de producir conocimientos originales.

Carlos Rivero Blanco dijo...

Todo lo expuesto en estas páginas, tanto los textos como las fotografías son copiados de mis escritos en Venezuelatuya.com y no se me da ningún crédito ni siquiera a venezuelatuya.
Hay que ver que hay gente pirata, incapaz de producir conocimientos originales.